Dentro de los tratamientos para la presbicia podemos distinguir dos grandes grupos: los basados en la corrección óptica a través de elementos externos y los tratamientos basados en una operación quirúrgica.
Corrección óptica
El uso de gafas o lentes de contacto puede suponer una primera solución a la vista cansada. Dentro de este grupo nos podemos encontrar con:
* Gafas con lentes convexas y una graduación adecuada (normalmente entre 1 y 3 dioptrías).
* Lentes de contacto bi o multifocales que permiten con una misma lente enfocar adecuadamente tanto objetos próximos como lejanos.
Dado que la degeneración del poder de acomodamiento del cristalino se acentúa con el paso del tiempo, tanto las gafas como las lentes de contacto exigen una adaptación periódica para adecuarse a los cambios del mismo. Esta solución es un método corrector pero no ofrece una solución ante el proceso degenerativo del ojo por lo que el ajuste en gafas y lentes se hace imprescindible.
La elección del uso de gafas o lentes de contacto ya depende de uno mismo y de que propuesta le resulta más cómoda aunque también se pueden combinar ambas.
Lo que sí es altamente recomendable es que la elección de las gafas o lentes de contacto esté supervisada por un profesional. La presbicia puede enmascarar otros problemas refractivos del ojo y el uso de unas lentes no apropiadas podría agravar el problema en lugar de ofrecer una solución.
Cirugía
* Operación láser para vista cansada. Este tipo de cirugía se basa en en el rejuvenecimiento del ojo siendo una solución que suele durar mucho tiempo aunque puede que con el paso de los años requiera de algún retoque dado que los músculos ciliares que actúan sobre el cristalino mantienen su tendencia de pérdida de elasticidad natural.
Este tipo de intervención para tratar la presbicia cuenta con importantes ventajas: se trata de una cirugía rápida, indolora y que no requiere de hospitalización con un tiempo de recuperación mínima.
* Operación de presbicia con lente intraocular. El segunto tipo de intervención supone una solución definitiva a la presbicia al implantarse una lente intraocular que imita las características de un cristalino joven en lugar del cristalino envejecido que sufre la degeneración del paso del tiempo.