Hace unas semanas que los niños han vuelto al colegio. Al iniciar curso, se aconseja a los padres revisar la salud visual de sus hijos, de ello puede depender el rendimiento académico.

Un 15% de los niños hasta los 8 años presenta defectos de visión. Estrabismo, hipermetropía, miopía y ojo vago son los trastornos más frecuentes. El diagnóstico y el tratamiento precoz de estas alteraciones resulta trascendental, pues algunos defectos visuales únicamente son reversibles durante los primeros años de la infancia, el tratamiento específico resulta mas eficaz cuanto mas joven es la persona.

El oftalmólogo pediátrico debe realizar una exploración entres los 3 ó 4 años, aunque no haya ningún síntoma, y otra a los 5 ó 6 años, antes de la maduración del sistema visual.
Hay que tener en cuenta que las disfunciones binoculares incapacitan a la persona para fusionar las imágenes del ojo derecho e izquierdo y obtener así una imagen única y tridimensional, por lo que esta disfunción puede dar lugar a fatiga visual, malestar y afecta considerablemente a la eficacia de la lectura y el aprendizaje.

Para detectar estos problemas visuales les recomendamos:

-Prestar atención a si el niño se acerca mucho a los libros o a la televisión.
-Observar si tiene distracción continuada al leer y baja comprensión de lo leído.
-Valorar si el niño se fatiga cuando está sometido a estímulos visuales.
-Valorar si tiene mala escritura.
– Fijarse en si entorna los ojos para mirar o fijarse en detalles lejanos.
-Observar si adopta posiciones de tortícolis cuando lee o hace los deberes, que a la larga pueden manifestarse como dolores de cuello o espalda, e incluso cronificarse.
-Estar atento a los síntomas de la astenopía (visión borrosa, fatiga visual y dolor de cabeza).

En nuestro centro, Coruña Visión, atenderemos a su hijo, recomendando y explicando las posibilidades de tratamiento